“Cuando las semillas de nuestros sueños son plantadas en terreno fértil y cuidadas con mimo, se abren, se muestran tímidamente y comienzan a dar los primeros brotes de gratitud. Si creemos en nosotros mismos, si nos amamos incondicionalmente y seguimos cuidando la planta de nuestros sueños, entonces ella se expandirá libre y segura, regalándonos bellas flores que contemplar y frutos de los que alimentarnos para seguir creciendo.” Ruth Miras.